martes, 11 de diciembre de 2007

Hacer politica en Internet

¿Podría, una comunidad virtual, cambiar el rumbo de la política?
A lo largo de la historia, esta actividad ha perdurado y ocupado un papel por demás importante en la vida de los ciudadanos, miembros y seguidores de una misma cultura. Pues bien, con los cambios y la evolución que ha sufrido la política debido a las coyunturas propias de cada siglo hemos sido testigos de un decaimiento en cuanto al compromiso original que cada ciudadano debe tener para consigo mismo y para con los demás. Esa actividad práctica casi implícita y necesaria que fue tan importante en la antigua Grecia ha dejado de serlo en tiempos actuales, por lo menos eso es lo que vislumbramos en el Perú de los últimos cincuenta años.

En épocas de crisis sociales y económicas, buscar en la política un salvoconducto que permita un retorno a la estabilidad de la población resulta poco probable. Sin embargo, el surgimiento de una red de redes que, a primera vista, aparece casi desapercibido en el ámbito político resultaría ser mucho más beneficioso de lo que uno podría pensar. Siendo Internet un portal de información (universal) debemos entender a esta gran red como algo distinto a un simple medio de comunicación. Y, en ese sentido, rescatamos la cualidad que posee para enfrentarnos de manera directa e inmediata con el mundo que nos rodea, es decir, con el otro.

Y he aquí un punto importante en política, porque el otro es siempre la principal preocupación. Internet ahora hace posible la comunicación con el otro. No importa que sea impersonal y a través de un monitor, el hecho es que la existencia de comunidades virtuales que puedan compartir opiniones sobre los mismos temas resulta interesante. Y la política no escapa a ello. Por el contrario, la red puede reducir la distancia entre la clase política y los ciudadanos, originando de esta manera que la agenda política pase a estar en mano de los ciudadanos y se pueda hablar más efectivamente del “poder soberano del pueblo”.

En relación a los campos de acción, Nuria Almirón señala como los más importantes:
1. Democracia asistida por ordenador:
Para que se pueda hablar de una verdadera democracia asistida por ordenador se debe contar con la presencia de dos elementos: la verdadera universalización del acceso a la red y la máxima simplificación de las tecnologías de la información. Es decir, que Internet sea un instrumento político que sea asequible a todos para que esta se constituya en una red tan universable como lo es la red telefónica hoy en día por ejemplo en los países desarrollados.
2. Democracia deliberativa o científica
Este tipo de democracia funciona a partir de foros de debates ciudadanos y resultan ser bastante comunes en países anglosajones; en donde con la formación de paneles, discusiones electrónicas y finalmente el voto electrónico se fomenta el debate ciudadano y de esta manera se puede superar el desinterés o la desidia política.
3. Grupos de presión electrónicos
Un icono de los grupos de presión electrónicos es el MoveOn.org, el cual nació a raíz del caso Mónica Levinsky, caso con el cual mucho de los ciudadanos norteamericanos se encontraban en la necesidad de expresarse acerca de ese suceso sin embrago no era suficiente el espacio para hacerlo; por este motivo es que nació esta página en la cual tanto opositores como quienes respaldaban a Clinton tenían un espacio en cual podían expresarse. Al terminar este caso, la página siguió abierta promoviendo diversos temas para que sean tratados a través de esta vía y el público sea partícipe.
4. El voto electrónico
A razón de la autora la esencia de la política electrónica se encuentra en el voto por Internet ya que a través de él se puede superar el desinterés o apatía del ciudadano por la política.
Algunos aseguran que en las próximas elecciones presidenciales estadounidenses se podrá hablar de votaciones electrónicas absolutamente generalizada, mientras las voces más conservadores no prevén que ello ocurra hasta a partir de bastante más adelante. Sin embargo se pueden dar muchos beneficios gracias a la Internet como el hecho de que se daría una mayor cultura política, es decir que los ciudadanos podrían estar mucho más informados y tener opción a decidir sobre muchas más cosas. Además existen otras ventajas incuestionables como la comodidad para el votante que facilitaría la no abstención mucho más en nuestro país en donde muchas veces las distancias son largas o de difícil acceso entre donde vive el votante y su distrito electoral. Frente a esto existe un gran inconveniente que resulta ser que no todos los votantes conocen el procedimiento de utilización de Internet con lo cual se estaría abriendo una brecha de discriminación. Dentro de otros aspectos positivos se pueden enumerar a la reducción de costes, la reducción en los recuentos, márgenes de error y rapidez en los resultados. En los aspectos negativos se resalta, que puede causar una democracia inoperante la tendencia a aumentar el papel de los ciudadanos en la vida política; y finalmente, el voto a través de Internet origina que el voto deje de ser secreto y por lo tanto desnaturaliza la seguridad y fiabilidad del mismo.
- Por último, la seguridad y la fiabilidad necesaria para que los sistemas de voto electrónico puedan instaurarse de forma generalizada está todavía por resolver y genera no pocas contradicciones. La firma electrónica parece ser la principal solución para garantizar que el votante es realmente quien dice ser pero ¿cómo garantizar que no actúa bajo coerción si puede votar desde su casa? O, más complicado todavía, ¿cómo compatibilizar el derecho a la privacidad (el voto debe ser anónimo) con la necesidad de verificar la identidad del votante en un sistema digital? La creación de entornos seguros y a prueba de saboteadores políticos es otro de los grandes retos.
Si bien es cierto la Internet es un medio importantísimo actualmente que se encuentra en inmerso en diversos ámbitos; la sociedad de la información no ha llegado para todos aún ya que existe una brecha muy grande en lo que se refiere a accesibilidad a los mecanismos de la red y otra cosa muy distinta es poder saber manejar ésta tecnología. Esta brecha se ve marcada profundamente en países en vías de desarrollo. En Nuestro caso, si bien es cierto somos el país con el mayor número de cabinas de Internet, la utilización de estas son específicamente para juegos y no para menesteres culturales y en otros casos no se sabe lidiar con la tecnología; entonces, resulta ser un porcentaje mínimo el que utiliza esta vía como medio de información política y manifestación de esta. Para lograr este objetivo se debería promover foros de discusión políticos desde el colegio para que exista una mayor identidad nacional y de esta manera aumente la cultura política de la población a través de un medio que resulta ser asequible (por la cantidad de cabinas) en nuestro país.